Hace mucho tiempo siento que debo escribir este sentimiento, o más bien pensamiento que ha permanecido con el pasar del tiempo, demasiado diría yo, a pesar de ser una persona firme en cuanto a lo que el pretérito refiere, niego rotundamente que lo traería de vuelta, pero nunca negare que afecta en mi manera de pensar, bueno este es un caso especial, que si bien la repercución no es para nada "sana", lo atesoro como pocas cosas en mi vida, casi nada en realidad. Si esta relacionada con el amor, esquivo hacia mi persona, cual Cierva de Cerinea, pero bueno, ni semidios, ni dios, no siempre se puede obtener lo que se quiere.
Tan atesorado y anhelado recuerdo que a pesar de ser bastante triste a mi parecer, me alegra el día a día y me da un temple de quietud, tranquilidad única, que solo me da el observar las estrellas, los árboles moverse con la brisa o las mismas nubes. Remonta a quiza los ultimos dos años escolares, bastante cerrados a lo que interes amoroso refiere. Cursos diferentes, conocida en común, yo inseparable de mi compadre de la epoca (aún en contacto, aún compadres), más cercano él a esta niña que recién conocíamos, y rápidamente se formó una amistad única, de la nada, solo los tres. Como describirla, ella es única, pequeña, blanquita y de pecas, nos decía que amaba cantar, muy culta, amaba el circo, a los niños, y era religiosa (religión...actualmente fuente de mucha influencia y debate en mi cabeza, pero no nos desviemos). Nos sentabamos los tres al lado de las paredes, siempre en el mismo orden, siempre ella en el centro. Él era el hablante, yo siempre serio, solo escuchaba, ella nos aceptaba, y nos agradabamos, comenzamos a tenerle cariño y comenzamos a protegerla, era blanco fácil para los demas tipos que siempre estaban al acecho. Era muy buena como para verla sufrir, quizá la persona más pura y buena que he conocido en mi vida. Omitan el quizá, es así.
Pasó el tiempo y mi amigo, me da a entender que le gusta esta pequeña, no lo dudé dos veces, la sinceridad por delante, a mi también me atraía, se lo dije, sin rencores ni nada, todo siguió igual, hasta que la pequeña movio una ficha que nunca hubiesemos pensado. Yo le gustaba. Sorprendido como se dieron las cosas, ningún tipo de insinuación, ni palabras relacionadas, solo se dió, pero pasamos a ser dos niños que a pesar de saber lo que sentiamos mutuamente...no hicimos nada. El último año escolar fue igual pero mas distanciados, a pesar de eso nada murío y luego de una serie de extraños sucesos, más el término del año hizo que nada sucediera entre nosotros, no quiero entrar en detalles, ahora viene la relación con mi presente.
El solo hecho de que se diese de la nada, sin conquista, sin pensamientos, sin impulsos, solo una mirada y el conocer a una persona con el tiempo, es lo que me sigue conquistando, nunca más lo he sentido, ¿Es así el amor real? Quién sabe, siento que esa fué la primera y única oportunidad de conocerlo, el no aprovechar que conocí a tal persona única, es mi castigo en el presente. El solo recuerdo de esa pequeña hace que me cuestione mi estabilidad amorosa, quizá nunca encuentre a nadie, es algo que tengo asumido, dicen que el karma es terrible, pero soy alguien que asume las consecuencias, si debo estar solo lo haré aunque sea eterno, pero el recuerdo que tengo de esos días me hace creer que viví algo hermoso, irrepetible, no necesitar conquistar a alguien y que sea mutuo es único, verdadero, las mejillas rojas al solo saludo, su sonrrisa no la olvidare, no tiene precio. Por ser la pequeña que creó inconcientemente una atmosfera única un sentimiento tan poderoso que años después lo recuerdo, no, no lo deseo, el pasado no es algo que quiera de vuelta, pero sí conocer a alguien así, un hermoso recuerdo plasmado, un sentimiento que vale la pena protejer con la vida, yo no lo hice y heme aquí asumiendo la soledad, la cual abrazo sin problemas y lo seguiré haciendo, por que se que nadie es como ella.
Un hermoso recuerdo, y un sentimiento quizá irrepetible, pero nada más que eso, gracias por darme un fragmento del pasado que ayuda a aceptar mi presente, por lo menos puedo decir que tengo un recuerdo amoroso que me sirvió para bien, no concreto, pero lleno de sentimientos reales. Hace poco reviví al hombre cerrado, determinado, creo que estar solo no es lo mejor, pero es lo que merezco, gracias a tu recuerdo me siento bien, gracias por esos dos años, porque ahora años después comprendo lo real e ideal, la que me quizo y valoró por lo que soy como ninguna otra, no pienso en ti como una desilución como todas las demás, sino como la mejor enseñanza, gracias niña de las pecas y vestido rojo con circulitos blancos, gracias a ti acepto mi presente solitario con tranquilidad.
Camila.



