viernes, 26 de febrero de 2016

1- Tormento

          Tormento (Del latín tormentum.)
·                     Angustia o dolor físico.
·                     Congoja o aflicción
·                     Máquina de Guerra para disparar balas u otros proyectiles.

No soy una persona demasiado expresiva, quién me conoce puede juzgarme perfectamente, no aparento, no oculto, pero hay veces que el “alma” necesita expresarse y lo último que hago darle ese lujo. Hoy (anoche) desperté luego de una pesadilla horrible, soñé que me quedaba solo. Sudor, ojos húmedos, y un dolor/malestar en el pecho que no deseo a nadie. No sabía qué hacer ni pensar, fue entonces cuando descubrí mi peor miedo, no son las arañas ni la madre naturaleza, mi miedo es la soledad. Pero no esa soledad amigable que te saca sonrisas, esa que solo te busca en momentos de debilidad emocional, sino esa soledad afectiva, esa soledad que se bloquea instantáneamente con unos brazos o un hombro que te cobije. El mimo en el pelo, el abrazo cálido, esa palabra que al escucharla es como si una dosis directa de morfina calmara los peores terrores de la mente.
Mi gran defecto es ser un hombre “pensador”. Buscó el porqué de todo sin siquiera necesitarlo. Anoche idealicé que el pensar demasiado en las cosas es mi gran defecto, no quería hacer alusión al tema amoroso, pero está totalmente relacionado a mi actual vivir. Soy un hombre con demasiadas malas experiencias amorosas, nunca he entendido el porqué de esto, tengo defectos, demasiados, pero estoy seguro de que puedo querer. Cada desilusión ha debilitado mi fortaleza mental pero a la vez fortalecido los terrores que me provoca esta misma como si fuese un ente que no pudiese controlar, que busca hacerme daño. Me duele la indiferencia. Hace unos días se expresaron hacía de una forma tan directa, tan verdadera, es la primera vez que alguien me dice que me quiere enserio y quiere tener algo serio conmigo. Soy una persona que valora las palabras más que nada en el mundo y atesoré cada sustantivo, cada, verbo, cada adjetivo que escuché, tanta verdad junta. Sí, estoy dispuesto a luchar por eso, después de todo, es recíproco. Es una mujer única, si son palabras impregnadas en clichés sociales, pero no soy una persona cargada de clichés, es la primera vez que lo siento y lo quiero. “Quiero algo serio contigo” “Luchemos por esto” todo perfecto hasta que la noche anterior, una sensación rara se apodera de:



Del lat. indifferentia.
1. f. Estado de ánimo en que no se siente inclinación ni repugnancia hacia una persona, objeto o negocio determinado.

La peor sensación de inseguridad, mi mente comenzó a atormentarme, busqué respuestas; nada serio, no hablaba, respondía de forma cortante pero según ella no había problemas. Mi mente batallaba como un ejército, mi cuerpo comenzó a sentir la debilidad, mi pecho dolía, mis piernas temblaban un calor inmenso se apodero de mi cuerpo, era miedo, miedo a perder lo que nunca antes encontré, ahora escribo con la misma sensación, el mismo dolor, miedo, estoy intranquilo, mis manos sudan. No sé de qué sería capaz al perderla, de perder esta oportunidad, cada hora es una bala ardiente. Mis ojos brillan con cada palabra, y no es ese brillo emocionante que motiva a quien lo ve, es ese brillo que te debilita como ser, como humano. No sé qué hacer, duele, nadie me había visto de tal forma, pero toda esa emoción y alegría desaparece como un golpe certero en la cien. Mi cuerpo duele, mi espalda pesa, mi mente gana la pelea, las energías se van, veo un camino solo sin sombras, espero que todo esto sea un fantasma momentáneo y que ella vuelva a hablarme como nunca nadie lo había hecho, no puedo más con este tormento.


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