Tormento (Del latín tormentum.)
·
Angustia o dolor físico.
·
Congoja o aflicción
·
Máquina
de Guerra para disparar balas u otros proyectiles.
No
soy una persona demasiado expresiva, quién me conoce puede juzgarme
perfectamente, no aparento, no oculto, pero hay veces que el “alma” necesita
expresarse y lo último que hago darle ese lujo. Hoy (anoche) desperté luego de
una pesadilla horrible, soñé que me quedaba solo. Sudor, ojos húmedos, y un
dolor/malestar en el pecho que no deseo a nadie. No sabía qué hacer ni pensar, fue
entonces cuando descubrí mi peor miedo, no son las arañas ni la madre naturaleza,
mi miedo es la soledad. Pero no esa soledad amigable que te saca sonrisas, esa
que solo te busca en momentos de debilidad emocional, sino esa soledad
afectiva, esa soledad que se bloquea instantáneamente con unos brazos o un
hombro que te cobije. El mimo en el pelo, el abrazo cálido, esa palabra que al
escucharla es como si una dosis directa de morfina calmara los peores terrores
de la mente.
Mi
gran defecto es ser un hombre “pensador”. Buscó el porqué de todo sin siquiera
necesitarlo. Anoche idealicé que el pensar demasiado en las cosas es mi gran
defecto, no quería hacer alusión al tema amoroso, pero está totalmente
relacionado a mi actual vivir. Soy un hombre con demasiadas malas experiencias
amorosas, nunca he entendido el porqué de esto, tengo defectos, demasiados,
pero estoy seguro de que puedo querer. Cada desilusión ha debilitado mi
fortaleza mental pero a la vez fortalecido los terrores que me provoca esta
misma como si fuese un ente que no pudiese controlar, que busca hacerme daño.
Me duele la indiferencia. Hace unos días se expresaron hacía de una forma tan
directa, tan verdadera, es la primera vez que alguien me dice que me quiere
enserio y quiere tener algo serio conmigo. Soy una persona que valora las
palabras más que nada en el mundo y atesoré cada sustantivo, cada, verbo, cada
adjetivo que escuché, tanta verdad junta. Sí, estoy dispuesto a luchar por eso,
después de todo, es recíproco. Es una mujer única, si son palabras impregnadas
en clichés sociales, pero no soy una persona cargada de clichés, es la primera
vez que lo siento y lo quiero. “Quiero algo serio contigo” “Luchemos por esto”
todo perfecto hasta que la noche anterior, una sensación rara se apodera de:
Del lat. indifferentia.
1. f. Estado de ánimo en que no se siente
inclinación ni repugnancia hacia una persona, objeto o negocio determinado.
La
peor sensación de inseguridad, mi mente comenzó a atormentarme, busqué
respuestas; nada serio, no hablaba, respondía de forma cortante pero según ella
no había problemas. Mi mente batallaba como un ejército, mi cuerpo comenzó a
sentir la debilidad, mi pecho dolía, mis piernas temblaban un calor inmenso se
apodero de mi cuerpo, era miedo, miedo a perder lo que nunca antes encontré,
ahora escribo con la misma sensación, el mismo dolor, miedo, estoy intranquilo,
mis manos sudan. No sé de qué sería capaz al perderla, de perder esta
oportunidad, cada hora es una bala ardiente. Mis ojos brillan con cada palabra,
y no es ese brillo emocionante que motiva a quien lo ve, es ese brillo que te
debilita como ser, como humano. No sé qué hacer, duele, nadie me había visto de
tal forma, pero toda esa emoción y alegría desaparece como un golpe certero en
la cien. Mi cuerpo duele, mi espalda pesa, mi mente gana la pelea, las energías
se van, veo un camino solo sin sombras, espero que todo esto sea un fantasma momentáneo
y que ella vuelva a hablarme como nunca nadie lo había hecho, no puedo más con
este tormento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario